jueves, 30 de agosto de 2012

Lecturas del verano. Redacción para el colegio.


Hola amiguitos, amiguitas y demás humanos:

Por primera vez y sin que sirva de precedente, vamos a jugar a los críticos. 
Aunque sabemos que se trata de un tema sin interés alguno, vamos a ofreceros hoy críticas y opiniones relámpago sobre las lecturas que nos han entretenido estos días de ocio veraniegos. Como si tuviera importancia... Y, por cierto, no os vamos a chafar los argumentos. El argumento es para el que se lo trabaja...

Una breve reflexión: 
Hay que ver la de tiempo que tiene uno cuando no enciende la tele y no tiene que ir a trabajar. Te da tiempo a viajar, te da tiempo a estar con la gente a la que quieres, te da tiempo a leer, a dibujar, a escribir alguna que otra línea…Mientras el resto del mundo está absorto en los partidos de fútbol, tú puedes pasearte por ahí o incluso ir al cine sin soportar molestas aglomeraciones... 

Te da tiempo a darte cuenta de la forma en la que nos están tomando el pelo, amiguitos y amiguitas…

Otra breve reflexión -que dijo el espejo-: 

Somos fanáticos de los libros de papel: huelen, abultan, acumulan polvo, no necesitan baterías, soportan un trato francamente inhumano, los puedes dejar abiertos por cualquier parte y recuperarlos semanas más tarde en el mismo punto y, además, los posees

Pero estos días nos han prestado un e-book con pantalla de tinta electrónica y también tiene sus ventajas. La primera y más gorda es que no nos hubiéramos podido mover ni la mitad si hubiéramos tenido que acarrear de acá para allá todos estos libros en papel. La segunda es que son comodísimos para leerlos en la cama y en casi cualquier sitio. La tercera es que, en el apartado "leídos recientemente" acumulan una lista de las lecturas que has hecho sin la cual, esta entrada no habría sido posible...

En fin…que molan los e-books (y los ewoks, ya puestos, pero eso es otra historia).

En fin, amigos y vecinas, ahí va nuestra lista de LECTURAS DE VERANO:

Presa, de Michael Chrichton. Interesante, aunque previsible novela de un autor al que echo bastante de menos. Siempre que lo leo, tengo la sensación de que aprendo cosas. 

La patrulla del tiempo, de Poul Anderson. Un clásico imprescindible. Debería usarse para incentivar el gusto por la historia en colegios e institutos. Anderson es un enamorado de la historia y un erudito y se le nota muuucho. 

Coraline, de Neil Gaiman. Gaiman ha sido uno de mis descubrimientos del verano. Precioso cuento moderno que me ha gustado más si cabe que la película (que ya me gustó mucho y cuya banda sonora, de Bruno Coulais, me parece toda una belleza)

Buenos presagios, de Neil Gaiman y mi adorado Terry Prattchet. Imprescindible. No puedo añadir más sin extenderme en elogios. ¿Cómo es posible que haya gente tan inteligente y que escriba tan bien y que te haga reir tanto?. Yo quiero escribir así cuando sea mayor.

American Gods, de Neil Gaiman. Pues lo dicho. Que mola.

Starship Troopers, de Robert  A. Heinlein. Otro clásico imprescindible. Y más si habéis visto la película y os ha gustado. Y si no, también.

Tres hombres en una barca, de Jerome K. Jerome. Llegué a este libro desde otro libro de una autora, Connie Willis, que me parece una maestra indiscutible de la Ciencia Ficción. Me ha parecido un descubrimiento y un ejemplo encantador de ese humor inglés tan…inglés.

El protector, de Larry Niven. Interesante. Otro clásico de la Ciencia Ficción que te garantiza un rato entretenido.

En costas extrañas, de Tim Powers. Tim Powers mola. Y los fanáticos del cine encontraréis en este libro la raíz de la historia que se encuentra en la saga “Piratas del Caribe”, en especial en la tercera de la serie “On stranger tides”.

Flavia de los extraños talentos, de Alan Bradley. Otro que también mola si sois, como yo, fanses de la literatura juvenil de calidad. Una curiosa, curiosa “novela negra” podríamos decir.

Hellraiser, de Clive Barker. Otro clasicazo donde los haya. Interesante. Clive Barker tiene sus momentos, desde luego. Y si habéis visto la peli, sabréis que es exactamente igual, lo cual es un elogio…

Guerra Mundial Z, de Max Brooks. Otro descubrimiento casual y mooola. De verdad que moola.

Zombi. Guía de supervivencia, de Max Brooks. Ya lo he dicho. Mola. ¿He preguntado si sois fanses de los zombies?

Mundo Anillo, de Larry Niven. Clasicazo de la Ciencia Ficción imprescindible. Si habéis jugado alguna vez a HALO, aprenderéis de dónde viene la idea.

Dragón, de Peter Straub. En general, Peter Straub me suele gustar, aunque en este caso, si bien es interesante, creo que se queda algo flojillo.

Nocturna, de Guillermo del Toro y Chuck Hogan. Entretenido. Se supone que es parte de una trilogía…pero no me animo a seguir leyendo. Imagino que pronto habrá una película. O no.

Tú, el inmortal, de Roger Zelazny. Este relato me ha sorprendido. Lo leí por vez primera, hace mil años (más o menos), en una versión condensada titulada “y llamadme Conrad” en una antología de ciencia ficción publicada por Bruguera. Me gustó entonces y, cosa extraña, me ha vuelto a gustar, casi treinta años después.

El circo de los extraños, de Darren Shan. Interesante. Hay una peli circulando por ahí, que no he visto. Bien. Podréis pasar un ratillo entretenido.

Sadrac en el horno, de Robert Silverberg. Otro clasicazo de la ciencia ficción que transcurre (ja, ja, ja) ¡¡en el año 2012!!. Muy entretenido.

Un anillo alrededor del sol, de Clifford D. Simak. Nada que añadir. Bradbury y Simak son dos poetas que escriben cosas que algunos llaman ciencia ficción y no son más que poesía pura. Hermosa y pura poesía. No confundir con la obra del mismo título del maestro Asimov.

Ciudad, de Clifford D. Simak. Lo mismo.

El río oscuro, de John Twelve Hawks. Aceptable entretenimiento y poco más.

Soy leyenda, de Richard Matheson. Un clasicón del género terror. Es imprescindible. Y más si habéis visto la peli, que, como de costumbre, no tiene nada que ver (nunca entenderé esa forma de destrozar buenas historias que tiene el cine. Si no te gustaba la historia original, ¿para qué la coges? ¿para aprovechar el tirón de un buen autor? Ufff).

La casa infernal, de Richard Matheson. Otro clasicazo donde los haya. También es imprescindible. Comparte idea con la maravillosa "la maldición de Hill House" de Shirley Jackson que fue llevada al cine. Se parecen un montón...y ambas son geniales.

El increíble hombre menguante, de Richard Matheson. Como veis, voy de clasicazos. También es imprescindible. Y no. No he visto la película. Lástima, sin duda.

Krabat y el molino del diablo, de Otfried Preussler. Otra agradable sorpresa veraniega. Mola. Creo que hay por ahí una película circulando, pero –esto es un prejuicio, lo sé-, dudo que llegue a alcanzar la atmósfera de cuento medieval que tiene la novela.

Los caminantes, de Carlos Sisi. Sorpresón. Muy entretenida para fanses y fansas del género zombie (sí, es un género en sí mismo).

Necrópolis, de Carlos Sisi. Repetimos.

Hades Nébula, de Carlos Sisi. Volvemos a repetir.

Huérfanos de la creación, de Roger Macbride Allen. Más bien sosa, previsible y llena de clichés. La historia prometía…pero…

Aquí vive el horror, de Jay Anson. Sí, la “novela-documento” sobre la casa de Amityville. Como novela es un poco plomo. Como documento, en mi nada humilde opinión, deja mucho que desear. Como curiosidad y para entretenerse un ratico, si uno no tiene otra cosa mejor que hacer…

Materia, de Iain M. Banks. Bastante entretenida, sin pretensiones. Ciencia ficción para pasar un buen rato y ya…


Hasta aquí nuestra lista, que esperamos que ignoréis tan alegremente como nosotros hacemos con muchas otras listas de libros y pelis. Los libros hay que elegirlos al peso, o por el precio, o para que queden bien en las estanterías o en los mercadillos de segunda mano o en cierto puestecillo que me mola a mí de la Feria de Albacete. 

Una última reflexión: 

Apagad la tele. En serio. No ofrece nada y hay tanto que leer y tan poco tiempo...


jueves, 23 de agosto de 2012

Revolución marítima.



(Plain Harbor (Ciudad Real)).-

El equipo de ingenieros e investigadores dirigido por el contralmirante Edmundo Perdido presentó ayer a los medios de comunicación su nuevo sistema de propulsión de navíos. Dicho sistema, han declarado, revolucionará la navegación del futuro. 

Increíblemente ecológico, pues prescinde totalmente de la utilización de combustible, permitirá el abaratamiento de los costes de transporte marítimo a unos límites desconocidos.

El sistema, según aclararon los científicos, propone el empleo de la energía eólica para el movimiento  de los barcos. 
AlgodónDicha energía sería captada por unas grandes pantallas construidas íntegramente en microfibrillas extraidas de una planta vivaz de la familia de las malváceas, con tallos verdes al principio y rojos al tiempo de florecer; hojas alternas casi acorazonadas y de cinco lóbulos; flores amarillas con manchas encarnadas, y cuyo fruto es una cápsula que contiene de 15 a 20 semillas, envueltas  en una borra muy larga y blanca que se desenrrolla y sale al abrirse la cápsula. 

Las fibrillas procedentes de dicha borra, adecuadamente entrelazadas entre sí en entramados de la extensión deseada, configuran unas pantallas de gran resistencia y muy bajo peso que permiten la captación del empuje proporcionado por la atmósfera, siendo relativamente sencillas de orientar en función de la cambiante procedencia del empuje eólico y del rumbo que se precise dar a navío. 

Las autoridades han acogido con agrado la iniciativa y aseguran que dicha tecnología colocará a nuestro pais a la vanguardia de la tecnología naviera internacional.


(Adaptado de la Revista Digital "Again with the Blues",Noviembre de 1997)









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