miércoles, 10 de abril de 2013

Manual del perfecto gilipollas:



1.- Confío en mis gobernantes. Mi gobierno, cualquiera sea su color, está personalmente interesado en mi bienestar, mi seguridad, mi libertad y mi felicidad. Una vez que lo voté le di carta blanca para hacer lo que sea. Porque sé que es por mi bien.

2.- Mi banco es una organización de caridad que se preocupa por mi bienestar y por mis ahorros. Pasar sacrificios y penalidades para juntar dinero que guardaré en el banco es la única forma de asegurarme la vida, ya que mi banco me ha prometido que me devolverá todo ese dinero con intereses en algún momento del futuro. Y entonces todo será maravilloso.

3.- Cuando me jubile, disfrutaré plenamente de la vida. Me dedicaré a las cosas que siempre que querido hacer y gozaré de la felicidad en compañía de los míos. Ahora no. Ahora tengo que trabajar. Se lo debo todo a mi empresa, o a mi familia o a mis hijos o a mi… trabajo. Pero luego sí. Luego disfrutaré de verdad de la vida. Viajaré y viviré cada segundo. Mañana.

4.- Acepto con resignación los sufrimientos que la vida me trae ya que, si soy paciente, respetuoso con las normas y bueno, me aguarda una vida mucho mejor en un lugar mejor. Y además, durará para siempre jamás amén. Y con respecto a las cosas buenas, mejor me abstengo de disfrutarlas, porque seguro que son un presagio de un castigo posterior y un pecado.

5.- Creo firmemente en que hay hombres y mujeres especiales, iluminados, que están en contacto con esferas superiores de conocimiento ignoto a las que yo no tengo acceso. Hago lo que me dicen, porque ellos son sabios. Además, haciendo bien lo que me dicen, me remito al artículo 4 del presente manual.

6.- Mi pilila o mi vagina, además de todos los receptores sensoriales y centros de placer de mi cuerpo están ahí única y exclusivamente para la procreación. Fuera de esa idea, son una tentación malsana y enfermiza que debo evitar. Y mucho más si resulta que me tientan en relación a personas de mi mismo sexo… Además, tengo que hacer todo lo posible porque los demás la eviten también. Aunque sea a la fuerza.

7.- Mi cuerpo es un envase temporal y desechable que será sustituido en algún momento de un tiempo que aún no ha llegado. No es importante. Es algo sucio, animal, impuro, que debo esconder avergonzado. Además, tengo que hacer que los demás lo escondan avergonzados también. Aunque sea a la fuerza. ¿Es que nadie piensa en los niños?

8.-Aunque tengo dentro del cráneo el cerebro más complicado del universo conocido, no lo emplearé para pensar, ya que me han dicho que no es necesario. Otras personas, naturalmente superiores a mí, ya me dicen lo que tengo que creer y yo lo creo. Y, de paso, tengo que hacer todo lo posible porque otros lo crean. Aunque sea a la fuerza. De hecho, mejor a la fuerza, que se tarda menos.

9.-El Ser Humano (o sea, yo y mis superiores) es la obra cumbre de la naturaleza y el pináculo de la creación. Los demás seres vivientes del planeta se agrupan en tres categorías: plagas, herramientas o comida. Por eso no sienten el dolor como los humanos, ni piensan como los humanos y puedo tratarlos como objetos (o como a los infieles, como dice el Libro Sagrado)

10.- ¡Ah!¡Sí! ¡Casi se me olvida! Me encantan el deporte y la cultura. Pierdo el sueño cuando no puedo quedarme en el sofá viendo a mi equipo favorito, o me pierdo a mi tonadillera del alma saltando a una piscina en la tele. Doy gracias en todo momento a los Sabios interesados en mi bienestar que inventaron la tele y la llenan de cosas sólo por complacerme. 



4 comentarios:

maslama dijo...

o del individuo perfectamente feliz, según se mire :))

besos,

Chuan Che Tzú dijo...

Bueno... Si... no digo que no... El concepto de felicidad del perfecto gilipollas es taaan interesante...

Anastasio Prepuzio dijo...

Excelente compendio, querido amigo, especialmente en lo que se refiere a los puntos 1,2,3,4,5,7,8,9 y 10.
En cuanto al punto 6, tengo mis dudas,,,
Añadiría, si me permite, en el epígrafe nº 5, que pese a la existencia de individuos especiales e iluminados, nosotros pronunciamos mejor que ellos ( él en este caso ) la palabra Bershka,,,
Un abrazo.

Chuan Che Tzú dijo...

Estimado Amigo Prepuzio: Fíjese usted en la curiosa manía que tiene el perfecto gilipollas de interferir en los asuntos de los demás, especialmente en lo referido al punto 6. Y mucho más si el perfecto gilipollas luce alzacuellos y viste ese sayón largo y oscuro que oculta el hecho de que no lleva pantalones.

Por lo demás...si he de serle franco, no soy capaz de pronunciar correctamente la palabra Bres...berk...¡¡¡bueno, la palabra esa que usted dice!!!. En cambio sí que me sale bien decir Ikea... ;)