jueves, 21 de noviembre de 2013

Solidaridad prenavideña.



















Nuestros pensamientos están con los afectados del tifón Haiyan en Filipinas, con los del terremoto de Haití, y tantos otros. 


Se uno más de los millones en todo el mundo que le piden a las industrias fabricantes de armas, a las multinacionales farmacéuticas, a los trusts petroleros y a las corporaciones bancarias que destinen un 1% de sus beneficios para erradicar mañana mismo el hambre, la enfermedad y el analfabetismo en esos países y en todo el puto mundo.

7 comentarios:

Anastasio Prepuzio dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anastasio Prepuzio dijo...

Mi buen amigo Chuan Che Tzú, la autocracia de la plutocracia no entiende de solidaridad,,,
Puto mundo, así es,,,

Chuan Che Tzú dijo...

Estimado Amigo Prepuzio:

Ellos opinan que está genial que los pobres nos ayudemos entre nosotros; que nos sintamos culpables, responsables y solidarios. Y convierten el problema que ellos causan en un interesante mercadillo navideño. Mi euro dará un pez hoy, pero no enseñará a pescar. Y aunque enseñara, seguiremos pasando hambre porque ellos están ganando dinero vendiendo todo el pescado del mundo de los próximos cuarenta años...

Bonito panorama.

maslama dijo...

bueno, no podemos cambiar el mundo mundial (yo, por lo menos, no me siento con fuerzas) pero quizá sí hacer nuestro entorno un poco mejor, un poco menos insensible

besos navideños,

Chuan Che Tzú dijo...

Amiga Maslama: Últimamente pienso que la gente de a pie somos como la señora de la limpieza de un enorme castillo. Tenemos una triste bayeta, frotamos y frotamos mientras los caballeros pisotean lo fregado con botas embarradas, los convidados mastican cordero asado y escupen los restos y los herederos al trono, además, nos violan mientras estamos agachadas.


Empieza a no compensar el trocito de baldosa que he limpiado, si ni siquiera eso van a respetar.


De todas formas, uno tiene días buenos a veces ;)

Carlos Galeon dijo...

Amigo mío, por pedir que no quede, pero, ¿se puede pedir para dar a quien precisamente les ha robado?
Aunque sea hambre y desgracia causadas por obra de la Naturaleza (lo cual es incluso discutible), dudo mucho que esto avariciosos dueños del mundo, que disfrutan con la desgracia ajena, estén dispuestos a dar algo más de lo que ya normalmente dan en su día a día: por culo.
Saludos y un abrazo.

Chuan Che Tzú dijo...

Estimado Amigo Carlos: Es que me parece a mí que ciertas campañas intentan mover las conciencias equivocadas... Claro, que es más fácil mover la conciencia de la gente de la calle que la de aquellos que ignoran lo que es conciencia y miran al mundo y a la gente como objetos a los que usar.


Pero claro, si no fuera por esos tipos... ¿qué problemas habría?

Un abrazo