lunes, 17 de febrero de 2014

¿No es el momento de exigirlo?

Estimado Señor Presidente:
La recuperación  que ahora se empieza a ver se ha construido sobre el dolor, la angustia y la desesperación de un millón de familias. Se ha construido pisoteando los sueños, las ilusiones, el ocio, los proyectos comunes de miles de parejas. Se ha construido sobre la libertad y el bienestar de los ancianos que pensaban disfrutar de su merecido retiro. Se ha construido sobre el frío de miles de hogares que han tenido que pasar sin calefacción; sobre el hambre de otros, condenados a pedir comida; sobre la libertad de miles de madres que han tenido que ver cómo sus hijos e hijas, que deberían volar sobre el mundo, regresaban a casa cabizbajos y derrotados. Se ha construido sobre la humillación de miles de mujeres que han  tenido que renunciar a sus sueños de juventud. Se ha construido machacando los sueños de centenares de niños y niñas que han tenido que sufrir el silencio y la angustia de sus padres, aterrados por no poder llegar al final de un mes, tras otro mes. Se ha construido sobre la criminalización de grupos de trabajadores cuyo único delito ha sido invertir años de estudio y esfuerzo en conseguir un puesto de trabajo en la administración pública. Se ha construido sobre las promesas incumplidas –desleales, porque se sabía que nunca se podrían cumplir- y sobre el flagrante incumplimiento de los programas electorales. 
Es posible que, pese al ejemplo que se ha dado en otros países, fuese necesario imponer a golpe de ordeno y mando tanto sacrificio y dolor a la sociedad.
Es posible que, aunque se hizo sin el consentimiento de los gobernados, fuese la única vía posible.
Ahora, se habla de recuperación. Se habla de beneficios de los Bancos rescatados. Se habla de un posible fin de la recesión.
Pues ahora, queremos que quede claro el compromiso de los gobiernos de devolver a la sociedad el resultado de tanto sacrificio:
Por una Ley para la Reinversión Social de los beneficios de la Banca, la Bolsa y las empresas rescatadas con fondos públicos ¡¡ya!!.
Una ley con nombres, apellidos, plazos y fechas concretas en las que el Gobierno se comprometa a devolver a la Sociedad lo que tanto esfuerzo ha costado conseguir. Una promesa clara y vinculante de reinversión social de los millones de euros aportados al rescate y la refinanciación de la Banca. 
Un compromiso transparente e ineludible de devolución de derechos perdidos, prestaciones recortadas e inversiones sociales suspendidas. Con un calendario fijado e inamovible.
¿Hay beneficios? Pues es el momento de que se vayan repartiendo, que son consecuencia del esfuerzo de todos.

Y, por favor, déjese de abortos, independencias y otras cortinas de humo.


Si estás de acuerdo con esta petición, no te olvides de dejar tu firma AQUÍ


4 comentarios:

Carlos Galeon dijo...

Que conste, amigo Chuan, que he firmado, pero estás en un error si piensas que hemos salido de la crisis. Aún nos quedan por pasar miles de calamidades si continúa este gobierno.

Chuan Che Tzú dijo...

Amigo Carlos:
Lo de que hemos salido de la crisis no hay quien se lo crea. Salvo que uno esté en el Gobierno, tenga unas elecciones cerca y la cara como el mármol de dura. Pero, como es lo que van diciendo ahora, y lo que se van a hartar a decirnos en días próximos (más intensamente cuanto más cerca esté mayo) pienso que eso es exactamente lo que hay que exigirles en respuesta a su discurso. No vaya a ser que, después de las elecciones, se les olvide. Como tantas promesas electorales se les han olvidado a los partidos que nos han gobernado.

Idiotas no somos, amigo Carlos, aunque los que gobiernen así lo asuman.

Ico dijo...

Estoy de acuerdo con Chuan creo que todo es una lavada de imagen, justificación de sueldos y mucha cara dura. No veo ningún brote verde sino todo el campo quemado, ,abrasado por los especuladores y ladrones de bolsillo blancon.. firmaré pero en esa propuesta pediría cárcel para el que roba de esa manera fraglante..
un saludo

Chuan Che Tzú dijo...

Estimada Amiga Ico: Gracias por la firma. No es que tenga la intención de que sirva de nada, pero por lo menos, no se puede decir que uno permanece callado. Mientras, ellos juegan al miedo: ¿qué alternativa tenéis?¡Votéis a quien votéis se seguirán haciendo las mismas cosas!.


Igual la revolución tendría que empezar con varios millones de votos en blanco.

Un abrazo