lunes, 31 de marzo de 2014

Diario de C. Bloamfontaine, explorador de libros.

-Primavera de 2014-

Hola de nuevo, niños, niñas, mutantes variados, extraterrestres ocultos entre nosotros y demás fauna que curioseáis por estas líneas haciendo caso omiso de todas las advertencias previas:

Huyendo de las tribus hostiles y caníbales que habitan en las riberas de la televisión; esquivando por muy poco, sus lanzas y dardos envenenados; aburridos hasta la náusea de sus insulsos y vacíos rituales y convencidos de que los Dioses ante los que se postran no son más que trozos de madera pintada; hemos continuado nuestro viaje...

Una vez más se queda corto el apartado “leído recientemente” del ewok, ese inventazo que nos sirve de cuaderno de bitácora para llevar anotados los diferentes lugares en los que hemos recalado durante esta expedición. 
Así que no os vamos a dar más excusas y ahí va, como aviso para navegantes, la lista de los libros que hemos atravesado desde nuestra última entrada similar (que, comienza a ser tradición, podéis consultar si pulsáis AQUÍ).

Veréis que seguimos atrapados en la búsqueda de universos de fantasía, futuros alternativos y seres extraordinarios. Seguimos buscando suspense, miedo, risa y reflexión. Seguimos buscando buenas historias, bien contadas, que nos atrapen con sus tentáculos viscosos y que no nos permitan escapar nunca jamás.

Y esto es lo que nos hemos encontrado en el camino…

La elegancia del erizo, de Muriel Barbery.
La palabra es “encantadora”. 
Refinada e inteligente novela con una excelente adaptación al cine. Muy disfrutable para esos momentos en los que te apetece leer para pensar un poco mientras disfrutas de una interesante historia y aprendes que la belleza está oculta en los lugares más insólitos y te la pierdes si no miras con atención.






Trilogía de Thisledown, de Greg Bear. 
Compuesta de los siguientes títulos:
Legado
Eón
Eternidad
Aunque más que una trilogía se trata de tres novelas ambientadas en un entorno común, resulta muy interesante, adictiva y original. También es de esas series-sagas que no deseas que se terminen porque estás enganchado a su particular universo.




Trilogía de “El Señor de la Guerra”, de Bernard Cornwell. 
Compuesta de los siguientes títulos:
El rey del Invierno
El enemigo de Dios
Excalibur.
Obviamente, el tercer título de la serie nos aclara de qué va la cosa. Habíamos  leído hace mucho tiempo el primer libro y nos habíamos quedado a medias. Así que hemos aprovechado para releer de un tirón la serie completa. Y nos ha molado un montón la excelente reconstrucción histórica, verosímil y adecuada, de aquella época oscura en la que la historia casi olvidada se convierte en leyenda.


Trilogía de “Los secretos del Inmortal Nicolás Flamel” , por Michael Scott. 
Compuesta de los siguientes títulos:
El mago
La hechicera
El nigromante.
El calificativo es “entretenida”, aunque se nos ha hecho un poco cuesta arriba. Un poquito demasiado…comercial. Un poquito demasiado…estereotipada. No sabríamos decir. Nos gusta un poco más que las historias sean, aun dentro de lo fantástico, verosímiles y consistentes. Sobre gustos, colores.


Orgullo y prejuicio y zombies, de Jane Austen y Seth Grahame-Smith. 
Más que divertido, se convierte en un curioso pasatiempo que te mantiene todo el rato con una media sonrisa en los labios. No habíamos leído la obra original de Jane Austen (ea. Así son las cosas. Hay mucho que leer y aún no habíamos llegado hasta ella), de manera que nos hemos pasado el tiempo intentando averiguar qué es original y qué una reconstrucción. La pista es clara: es poco probable que Jane Austen mencionara a los ninjas…

Sentido y Sensibilidad y Monstruos Marinos, de Jane Austen y Ben H. Winters.
Lo mismo. Aunque es cierto que, una vez leída una de las dos novelas, leerse la otra es más un ejercicio de paciencia, porque la idea ya está vista y no da mucho más juego. Pero si os apetece una semisonrisa permanente…


La fortaleza Digital, de Dan Brown.
Ya habíamos tenido el tiempo de leer “El Código da Vinci”. Y no. No nos gustó. Y lo mismo nos pasa con esta segunda oportunidad para Danny. No nos ha llegado, por mucha ambientación sevillana del asunto. Superficial, predecible…bastante estereotipada… Ea. Ha sido un esfuerzo llegar hasta el final. Y no hay tiempo para perder….El mundo es infinito y nuestro viaje debe continuar.


Alicia en el País de las Maravillas, de Lewis Carroll.
Relectura de un gran, gran clásico. No nos aporta nada nuevo, pero siempre es un grato placer pasear de nuevo de la mano de Alicia por el extraño mundo que visitó. Próximamente, de los creadores de Alicia en el País de las Maravillas, “A través del Espejo”. Ya os contamos.



El ruido y la furia, de William Faulkner.
¿Qué os vamos a decir? Es verdadera devoción lo que tenemos por Fúlkner. No apto para lectores principiantes, Faulkner combina historias muy profundas con un uso magistral de la prosa. Nuestro aplauso para los traductores. Tal vez algún día nos animemos a leerlo en su inglés original.




Trilogía Vatídico, de Robin Hobb.
Compuesta de los siguientes títulos:
Aprendiz de asesino.
Asesino real
La búsqueda del asesino.
Aventuras puras y duras, muy, muy bien contadas. Entretenidas, adictivas y con una original propuesta en el texto: hay cosas peores que la muerte. Y Robin Hobb nos cuenta una bastante terrible.




Misery, de Stephen King.
No. No la habíamos leído. Tampoco hemos visto la adaptación al cine (y ahora nos apetece aún menos, porque, generalmente ha sido, a nuestro entender, muy mal adaptado en general con alguna que otra honrosa excepción) 
¿Para qué vamos a insistir en lo obvio? 
El tío es un maestro de maestros del ¿y si? Novela de situación y suspense que el señor King mantiene hasta el final sin perder el ritmo. Además, nos gustan mucho las reflexiones que hace sobre el proceso creativo del escritor.


Trilogía Deryni, de Katherine Kurtz.
Compuesta de los siguientes títulos:
Deryni
Jaque mate a los Deryni
La grandeza.
No está mal. Se deja leer con agrado aunque puede acabar haciéndose un poco, un poquito pesada. Los buenos muy, muy buenos y los malos muy, muy perversos terminan haciendo que se desee un poco más de profundidad en los personajes…

Un día perfecto, de Ira Levin.
Ignorábamos completamente la faceta de escritor de ciencia ficción de Ira Levin y nos hemos encontrado con una historia absorbente, muy bien contada, incluso un poco profética. Sorprendente y agradable.

Los niños del Brasil, de Ira Levin.
De esta historia sí que habíamos visto en su día, con mucho agrado, la película, con un magistral Gregory Peck. Y resulta que la peli es una excelente adaptación de una historia muy buena, también algo profética, adelantada un poco a su tiempo, que mantiene muy bien el suspense hasta el final (y eso que ya lo conocíamos).



La semilla del diablo, de Ira Levin.
También hay una gran película de esta novela, una de nuestras pelis favoritas, con un Roman Polansky totalmente inspirado por esta historia que, de una forma increíblemente suave, dulce, magistral nos lleva de la mano hasta uno de los mejores finales (en nuestra nada modesta opinión) de la historia del género del terror.

El hijo de Rosemary, de Ira Levin.
Se trata de una secuela de la novela anterior, escrita muchos años después. Y, a lo mejor, no habría hecho falta hacerla, pues resulta un poco, un poquito decepcionante. Ea.

La chica mecánica, de Paolo Bacigalupi.
Sorpresa. Una entretenida, amena, adictiva historia de ciencia ficción, un poco steam-o-algo-así-punk posapocalíptico. Inteligentemente contada, ha resultado una lectura más que recomendable, de esas en las que llegas a lamentar sinceramente que el libro se acabe porque te quedan muchas más ganas de más.






Iniciamos la lectura de las “Crónicas de Narnia”, de C. S. Lewis, porque teníamos ganas... y ahí van, hasta ahora, los siguientes títulos:

El león, la bruja y el armario”.
Pues eso. Relectura. Muy entretenida aunque infantil. La adaptación al cine puede calificarse de muy buena, porque cuadra perfectamente con el espíritu, los paisajes y las imágenes evocadas por la historia…


El príncipe Caspian”.
No. No hemos visto la peli. Tampoco habíamos leído el libro. Y está muy bien. Lewis resulta muy…evocador. Es enormemente fácil “ver” con la imaginación los lugares y personajes que nos muestra. Nos gusta Narnia.



Y hasta aquí hemos llegado en nuestra exploración. 

Tan pronto como nos crucemos con una canoa  o un buque que viaje hacia la civilización, mandaremos nuevos datos, dibujos, fotografías y especímenes para la Royal Society…






Un saludo.

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