jueves, 17 de diciembre de 2020

La Oscuridad y El cuento de Navidad 2020

 Hola a todos, niños, niñas y demás criaturas.

Un año más damos comienzo -en unas fechas moderadamente decentes, no en noviembre como el comercio- a la campaña de Navidad. 

Dicen que va a ser un año raro y unas navidades extrañas, sin salidas, sin absurdas compras y sin reuniones desproporcionadas. Llamadme antiguo...


Igual es que es así como tienen que ser:

En un rincón tranquilo. Con las personas a las que de verdad quieres cerca (no necesariamente encima ya que cerca, hoy en día, es cualquier sitio del mundo), con un par de pintas de tu cerveza favorita o una copa del licor de tu elección y leyendo, un año más, el tradicional cuento que me sale de las narices escribir y regalaros.

Y agradeciendo en silencio la oportunidad de hacer las cosas así.

Y de tener gente a la que dar las gracias simplemente por estar ahí.

Pues eso. Disfrutadlo. 

Podéis leer el cuento si pulsáis AQUÍ


FELIZ NAVIDAD, 

miércoles, 22 de enero de 2020

A todos los que queréis vivir asustados...


Resultado de imagen de miedoA todos los que queréis vivir asustados:


Morirte,  lo que es morirte, te morirás. 
Hagas lo que hagas. 
Vivir es la mayor causa de muerte conocida.


Salir a la calle es peligroso. Hablar con la gente es peligroso. Tomarte una cerveza es peligroso. Subirte a una bicicleta es muy peligroso. Comer carne da cáncer y comer verduras también por culpa de los pesticidas. 
Y si no les echan pesticidas, da igual, porque el plástico que lo inunda todo está penetrando con insidia maligna en tus células. Y si no es el plástico es el estroncio radiactivo de las pruebas nucleares de los años 50, 60, 70, 80 y 90. O quizá los rayos cósmicos que golpean tu ADN están desencadenando ya ese tumor que te matará. O el sol que tomabas untado de aceite al limón sin protección cuando eras pequeño. O el cigarrillo que se ha fumado un tipo que pasó hace un cuarto de hora por esa esquina por la que pasas ahora respirando los restos de su humo mientras practicas tu carrera diaria, ignorando que la muerte súbita te espera en la próxima cuesta o en el parachoques del coche de esa tipa que va mirando el whatsapp al volante. O es tu propio coche el que te mata lentamente cada vez que inhalas los vapores de gasolina o el olor de su escape mientras conduces hasta el gimnasio. O ¿será la radiación de tu móvil? ¿o la wifi de tu casa? ¿el microondas?


A lo mejor te ataca el perro peligroso y maltratado del malote de tu barrio. O es el propio malote el que decide quitarte la cartera y la vida ya de paso. Tal vez un descuido tonto en la bañera o en las escaleras de tu casa. ¿Podría ser en el ascensor?


El cáncer y la enfermedad no son terribles al lado del terrorista que está dispuesto a volar tu casa aunque no salgas a la calle. O al dron del gobierno de turno que porque sí, contra toda justicia y todo derecho, está listo para aniquilar tu pueblo.


Vive aterrorizado. Deja que te cuenten proyecciones de los ordenadores sobre cómo será el mundo dentro de 50 años.  Ni lo mires para averiguar cómo es, de hecho, hoy.

Sobre todo ten miedo. Mucho miedo. Pierde cada día aterrado ante las mil formas diferentes en las que puedes morir. 
Olvídate de lo que es vivir.

No hace falta que seas prudente. 
No hace falta que razones, que uses la cabeza, que no te dejes engañar, que tomes precauciones básicas para estar bien mientras sea posible.
No hace falta que investigues, ni que recurras a la ciencia para averiguar cuál es la verdad en lo que te cuentan. No.


Tienes que tener mucho miedo y votar al que más seguridad y mano dura te prometa.

Dale todo tu dinero al que te prometa la inmortalidad.

jueves, 12 de diciembre de 2019

Quedaron para tomar unas cervezas antes de navidad ¡¡y lo que pasó los dejó en shock!!



Hola a todos, a todas, niños, niñas y demás criaturas seáis lo que seáis.

Un año más, me llena de orgullo y satisfacción poner en vuestras manos lo que -muchos ya lo sabéis- es una tradición:

El genuino y auténtico CUENTO DE NAVIDAD, que podéis borrar, no leer, o (si sois listos) disfrutar en compañía de una copichuela del licor de vuestra elección, con buena música de fondo, en un rincón confortable y calentito cuando no tengáis ninguna preocupación ni nada previsto en un par de horas.

Para vosotros y vosotras, porque me da la gana desearos, de esta forma, que la vida en general y las fiestas en particular os sean propicias y que el año que pronto va a empezar consista en una buena racha detrás de otra.

Podéis acceder al cuento si pulsáis AQUÍ

Disfrutad.

PS: Si queréis leer también los cuentos de años anteriores, no dudéis en daros un paseo por este blog. Hay mucho para leer.


viernes, 14 de diciembre de 2018

¡¡El cuento de Navidad!!

Ya está aquí, niños, niñas, amables seres que prefieren no adscribirse y restante población:
Una vez más -estoy bastante seguro de que me hace más ilusión a mí que a vosotros- pongo a vuestra disposición el nuevo, flamante, tradicional Cuento de Navidad.

Creedlo: si pudiera, os lo contaría mientras estáis sentados en mis rodillas, al amor del fuego, junto a un vaso lleno de mi bourbon favorito. Añadid muebles de madera y ventanas cubiertas de escarcha a la escena.

Por suerte, amiguitos, amiguitas y demás, no puedo hacerlo. Menos mal que alguien inventó la escritura, ese instrumento telepático y mágico, gracias al cual un año más puedo, como os descuideis, colarme en vuestras mentes y descargar allí un pensamiento.

Espero que el pensamiento os parezca bueno. O, al menos, que os haga sonreir.

Un abrazo y que seáis felices.

PDT.- A los nuevos, nuevas y demás en esta plaza, una explicación:

Todos los años, desde hace muchos, inicio mis navidades con una felicitación en forma de cuento. Es un cuento. Es de Navidad. Disfrutadlo donde sea, pero con tiempo.

Y si queréis ver más cuentos de años anteriores, curiosead un poco por este blog.

Pues eso.

Podéis leer el cuento si pulsáis AQUÍ.