viernes, 20 de abril de 2012

Aforismos de la Montaña Encendida


(Redacción. Después dictado y luego problemas. Serios problemas.).-

Según la tradición oral y todas las biografías apócrifas, parece ser que nuestro archianónimo y desconocido filósofo y picapedrero chino, Chuan Che, residió durante los meses de verano en una casita situada en la región de Mia Sau, provincia de Ke-Was-Ka, al norte de China. 

Más exactamente, en una zona llamada por los nativos “Montaña Encendida”. El hecho de tratarse de una zona volcánica en actividad, situada en medio de un desierto pelado y abrasador, durante los meses de julio y agosto, tuvo sin duda algo que ver con el asombrosamente asequible alquiler que nuestro eximio y abancarrotado sabio pagó por ella, según confirman los recibos hallados en una cueva de la región por la Profesora Irene Elmetro, arqueóloga de la Young University of Paris (Illinois) –YUPI-, especializada en catacumbas, subterráneos y túneles.

El descubrimiento más sensacional, sin embargo, tuvo lugar cuando, seis años más tarde, alguien tuvo la brillante idea de darle la vuelta a los mencionados recibos para ver si tenían algo escrito al otro lado. 

Resultó que sí. 


Manuscritos por la propia mano de nuestro filósofo, de su puño y letra, aparecieron unas cuantas líneas de texto escritas a mano. 
El Doctor Ramón Tañés, célebre alpinista, logró traducir e identificar el texto como perteneciente a una obra de Chuan Che de la que se creía perdido todo vestigio y cuya existencia se conocía únicamente a través de una referencia a la misma que aparecía en la revista Journal of Abnormal Psychiatry en la que se la tildaba de “desatino”, “sarta de estupideces” y “paparruchas”, poniendo a su autor como  “oligofrénico de libro, oiga”.

El caso es que, sin más preámbulo, una vez más y adelantándose a cualquiera interesado en publicar cosas de Chuan Che -si es que alguna vez ha habido alguien- nuestro blog ha obtenido para vosotros y os ofrece en rigurosa exclusiva dichos fragmentos, que nos dan una idea aproximada de lo bien que se lo pasó nuestro filósofo aquel verano de los coj... de marras:

Aforismos de la Montaña Encendida
de Chuan Che.
O una exploración matemática de la vida cotidiana.


- Existe una relación inversa entre la calidad de la música que uno escucha y el deseo de imponerla a los demás.

- Existe una relación directa entre el volumen del equipo de sonido de un coche y la horterez de lo que suena en él.

- Existe una relación inversa entre el nivel de petardeo de una moto, medido en decibelios, y el nivel de inteligencia del conductor, se mida como se mida.

- Existe una relación directa  entre el uso del casco y el valor del contenido del cráneo que hay que proteger.

- La probabilidad de obras en tu calle aumenta progresivamente con la temperatura del aire.

- La probabilidad de que en las obras mencionadas se emplee un compresor y un taladro neumático se acerca a 1 durante la hora de la siesta.

- La probabilidad de que el perro del vecino ladre histéricamente también se aproxima a 1 durante la hora de la siesta.

- Hay una relación directa entre el sueño que tengas y las ganas del niño del vecino de jugar a la pelota dentro de casa.

- Los anuncios estrepitosos siempre esperarán a que te hayas quedado traspuesto durante la película de la tarde, o lo que es equivalente, existe una relación directa entre el sueño que tengas y la probabilidad de aparición de eventos diseñados por el Cosmos para hacerte la puñeta.

- Existe una relación estadísticamente significativa entre el silencio bochornoso de una tarde de verano a eso de las cuatro y las ganas irrefrenables de pasearse a toda leche en moto sin silenciador que sienten algunos de los individuos anteriormente mencionados que no llevan casco porque no tienen nada dentro del cráneo que merezca la pena proteger.

Q.E.D.


(Adaptado de la revista "Again with the Blues". Agosto 2005).















.

2 comentarios:

Ruben dijo...

Me cuesta un triunfo leer tus entradas, porque se me mezclan las letras con el fondo...
También es debido a la suciedad de mis gafas, que tienen el limpiaparabrisas estropeado.

Chuan-Che dijo...

También es verdad...poco afortunada elección de color y fondo. Tomo nota y lo cambiare todo próximamente...