Crónicas de un explorador de libros. Lecturas para el verano 2016...
Estimados niños, niñas, sujetos que preferís no decantaros por etiquetas, humanos, aliens y otras criaturas conscientes:
La balsa de troncos de palmera nos ha dejado en una playa rocosa, azotada por los vientos, coronada de junglas en el horizonte y a la sombra de un esplendoroso hotel en fase de construcción ilegal. No se ve a nadie en lontananza y hemos perdido todo nuestro equipaje, impedimenta y víveres.
Esperamos con fervor que esto sea una playa nudista.
Aburridos, en restos de hojas de palmeras y otros detritus, nos hemos puesto a redactar la crónica de nuestras exploraciones. Desde alguna parte de la jungla, llegan los sonidos sordos de unos tambores. Mira qué bien. Nativos, probablemente amistosos, quizá hambrientos, civilización al fin y al cabo y con ella, la posibilidad de que esta crónica llegue a vuestras manos...
Como siempre, un aviso para navegantes: leer es extremadamente peligroso.
Puede ocasionar ensoñaciones, dudas, carcajadas, vocaciones, pesadillas, escepticismo e incluso despertar una especial sensibilidad hacia lo bello y lo horrendo del universo en el que vivimos. En los libros que os mostramos a continuación hay monstruos, gigantes, brujas buenas, brujas malas, malas brujas, asesinos, poetas, soldados y guerreros, hay visiones de cosas que no han sido y de cosas que ya fueron, hay sangre, destrucción y dolor. Hay miedo, mucho miedo y paisajes que no se parecerán a nada que hayáis visto jamás.
Nosotros hemos cruzado estos mundos y os hemos dejado señales.
Pero no nos hacemos responsables de las cicatrices que queden en vuestras almas si os atrevéis a cruzar alguno de estos senderos. Nadie sale jamás indemne, ni llega al otro lado de un libro sin cambiar para bien o para mal.
Y no os decimos nada si hablamos de las poesías...
En fin, que estáis avistados. A partir de este punto, avanzáis bajo vuestra propia responsabilidad.
Lo cual aplaudimos.
Desde nuestro último mensaje, estos son los lugares y territorios que hemos visitado:
Fragmento de historia
futura, por Gabriel Tarde.
Merece la pena darse un paseo por este cuento largo
o novela cortísima en la que este autor (conocido sociólogo, criminólogo y
psicólogo de finales del siglo XIX y principios del XX) pone por escrito, con
una divertida dosis de humor e ironía, buena parte de su avanzada, clínica y escéptica
visión de la humanidad.
Novela pasable (con peli incluída) que explora un
tema ya visto por otros autores visitados en este blog. Es entretenida para
pasar el tiempo un ratito. Y no, no es interesante que os molestéis en ver la
peli, que es mala de narices y además se salta la historia por donde le da la
gana, como parece ser costumbre.
Poeta, novelista, tachado de obsceno y de inmoral
por la triste sociedad de finales del XIX (casi tan triste como la de
principios del XXI); los cuentos de esta selección nos han impactado por su
extraña atmósfera, la terrible sensación que transmiten de que no somos más que
pequeñas criaturas a merced de fuerzas que no podemos imaginar y que nos aplastan
indiferentes. Merece la pena la visita.
Nada como una dosis de sangre, peleas, espadas y
brujería para levantar el ánimo. El único, el indiscutible, el poderoso… Nos
hace preguntarnos qué clase de hombre fue Robert E. Howard, qué extrañas añoranzas
le movieron en los rápidos años de su breve vida.
Conan, el cimmerio, por Robert E.
Howard
Otra recopilación de los relatos de Conan,
organizados y convertidos en un “cuerpo de leyendas” por Lester del Rey,
editor, escritor y profundo admirador de Howard. Diversión en estado puro, sin
mezclas. Hay mil películas de Conan, pero con todo, no igualan la frescura y el
salvajismo de estos cuentos. No os los perdáis.
Submarino, por Lothar
Gunther
Autobiográfica novela sobre las experiencias de los
marineros alemanes a bordo de sus submarinos en la segunda guerra mundial.
Terrible, absurda, claustrofóbica… Hay peli, una peli viejuna que recordamos con
mucho placer. Merece la pena visitar ambas
Merece la pena hacer una visita a los cuentos de
este poeta y médico alemán de finales del XIX. Otro maldito, en sus obras atacó
la sociedad y la religión sin dejar títere con cabeza. Acusado de blasfemo y
quién sabe de qué más, acabó –era de esperar- en un psiquiátrico. A veces, ser
poeta es una maldición, imaginamos. No dejéis de visitarle.
Entretenida y encantadora novela, ultraclásico de la
literatura juvenil (al parecer con varias adaptaciones al cine) escrita en
torno a 1906. Muy evocadora, tierna y entretenida. Merece la pena el tiempo y
la visita. Venimos comprobando últimamente que lo bueno, lo bueno-bueno,
resiste sin temor el paso del tiempo. 90 añitos y se mantiene fresca y
entretenida. A disfrutar.
La montaña mágica, por Thomas
Mann
Con un punto de recelo (esperábamos un tocho
vagamente pesado y denso) iniciamos la andadura por esta inmensa, profunda,
espléndida novela y entendemos el porqué de todo un premio Nobel de Literatura.
Especialmente indicada para lectores avanzados que deseen encontrar un espacio
amplio y profundo para la reflexión, la filosofía, el humor sutil y la
inteligencia. Repetimos: para lectores avezados.
La historiadora, por Elisabeth
Kostová
También con cierto punto de recelo (nos imaginábamos
otra cosa, otro tipo de literatura y de heroína de novela) iniciamos la lectura
de esta historia y nos encontramos enganchados a una trama interesante, encuadrable
dentro del género “de vampiros”, manejada con soltura y erudición, que destila
un profundo amor por una tierra que nos gustaría visitar alguna vez. Muy
recomendable.
La última noche en Twisted
River, por John Irving
Otra sorpresa. Sin saber bien qué esperar, nos
internamos en esta novela aparentemente sencilla, que se vuelve reflexiva y
complicada conforme retrata varios años de la historia de una parte de los
Estados Unidos. Engancha, claro está. Y dan juego las reflexiones sobre el
proceso creativo de los escritores. Y pesa la sensación de profunda
inutilidad de las acciones humanas sobre nuestros destinos inexorables.
La brújula dorada, por Phillip
Pullman
Releemos porque sí, con mucho gusto, la serie
completa “La Materia Oscura”, recordando cómo nos gustó en su día Phillip
Pullman como autor con mucha imaginación, inteligente, capaz de ir un poco más
allá en las novelas de aventuras, rozando el “no aptas para menores”. No podéis
perdérosla.
Hay peli, pero se queda al principio de la trilogía
y, aunque visualmente está muy bien (es debilidad lo que tenemos por Nicole
Kidman)…entrad en estos libros y descubriréis que es infinitamente mejor y que
nunca se podrá poner en una pantalla todo lo que en ellos se cuenta.
Segundo volumen de la trilogía. Alucinad y
disfrutad.
El catalejo lacado, por Phillip
Pullman
Y tercero, se acabó…cachis la mar…menos mal que se
puede releer. No os la perdáis.
Aranmanoth, por Ana Mª
Matute
Poética y hermosa novela corta (cuento largo) de
esta autora española a la que deberíamos visitar más a menudo.
La llamada de lo salvaje, por Jack
London
De cuando en cuando, nos gusta leer a Jack London.
Claro, crudo, lírico, como su propia vida. Hay que leer a Jack London y mandar
a la mierda todas las películas que se han hecho sobre sus libros y cuentos.
Hay que leerlo, caramba. Ya estáis tardando.
El club Dumas, por Arturo
Pérez Reverte
Segunda novela que nos hemos leído jamás del maestro
Arturo. Con peli (de Johnny Depp, si no recordamos mal). Muy entretenida. Muy
adictiva. Ea, reconozcámoslo, el señor Pérez Reverte escribe muy claro, y muy
bien y yo creo que cuando se le critica ácidamente, en el fondo es pura envidia.
Leeremos más.
El hombre que pudo reinar, por Rudyard
Kipling
Tiene peli, por cierto, de las que uno no puede
perderse con esos Sean Connery y Michael Caine absolutamente sublimes.
El judío errante, por Cesar
Vidal
Otra sorpresa. Entramos un poco por curiosidad por
la novela de este autor madrileño y nos encontramos una historia atractiva, de
profunda erudición, que nos ha tenido enganchados hasta el final. Recomendable.
Diez millones de adaptaciones al cine, a la
animación, y a no sabemos qué mas de este clásico cuento largo de Washington Irving no superan la
elegancia, la capacidad evocadora, el fino humor y la clase del relato
original. Obligatorio.
Otra novela con peli (que no hemos visto). Nos ha
resultado entretenida, y ligeramente adictiva. Aunque no se trata de nuestro
género favorito, da buen rollo. Nos da la sensación de que a muchas chicas les
va a encantar.
Las brujas de Salem, por Arthur
Miller
Una vez más, dedicamos un poco de tiempo a leer en
voz alta algo de teatro. Mola mucho. Es divertido. La obra es profunda, muy
atractiva y, desde luego, demuestra una fina inteligencia y una visión
descarnada, pesimista de las sociedades humanas. No habíamos tenido el placer
de leer nada del señor Miller. Error corregido.
Una sorpresa. Novela de ciencia ficción escrita en
los años ochenta que nos sorprende por su calidad, por la originalidad de su
propuesta, por el profundo cariño que demuestra (y despierta) hacia la poesía y
la literatura. Muy adictiva y desde luego super recomendable. Es difícil
encontrarla en las librerías porque anda descatalogada. Pero seguramente en una
buena biblioteca podréis hallarla y si no, os tendréis que conformar con su
versión digital (lo cual es una faena para aquellos de nosotros que necesitamos
poseer, tocar y oler algunos libros). No os la perdáis.
Unicornios sin cabeza, por Rafael
Martín Trechero
Enganchados por la obra anterior, conseguimos esta
antología de relatos y nos zambullimos de cabeza a disfrutar. Los cuentos son
más que buenos, buenísimos. Originales, bien escritos, inteligentes y muy
disfrutables.
Son de piedra, por Rafael Martín
Trechero.
Esta sí que hemos podido conseguirla en papel (ha
sido un regalo de nuestra otra mitad). Y lo dicho: una colección de cuentos muy
amena, adictiva, inteligente y original. No dudéis en visitarlos si tenéis la
ocasión.
Y volvemos a atacar al amigo Arturo, adentrándonos
en una obra casi periodística, currada, estremecedora en algunos momentos al
poner nombre, apellidos y vida a tantos, tantísimos muertos de nuestro pasado.
Resulta hipnótica y no hemos podido dejarla hasta el final, aunque puede
requerir cierta experiencia como lector avanzado. Ya lo hemos dicho: Reverte
escribe muy bien. Claro. Rotundo.
Un pequeño cuento largo o novelilla super corta,
escrita por un poeta suizo de principios del siglo XX que destila un fino
humor, una profunda sensibilidad y una visión lúcida e inteligente del ser
humano. Lógico que el autor también terminara sus días en un psiquiátrico. No
sabemos qué nos ha pasado en esta tanda de recomendaciones, pero hemos empezado
a encontrar una pauta entre sensibilidad, inteligencia e internamientos
psiquiátricos y suicidios que dice mucho acerca del mundo donde estamos viviendo y de lo peligroso que puede llegar a ser ser un Poeta…
Novela bélica. Con película super ultra mega clásica
(que no hay que perderse). Es entretenida y reúne todas las convenciones del
género. Se pasa bien. Tampoco es una cosa que… en fin. Si no habéis leído nunca
nada de género bélico, pues podéis entrar sin miedo. Pasaréis un ratito
entretenido. Nada como leer sobre la guerra para pasar el ratito tumbado en una
hamaca en verano, disfrutando del fresco.
La rosa de Alejandría, por Manuel
Vázquez Montalbán
Tras muchos años, visitamos de nuevo a Manuel
Vázquez Montalbán. Y, como antaño, nos envuelve, nos atrapa, nos entretiene.
Nos gusta mucho este autor. En sus novelas de Pepe Carvalho han creado un
personaje con vida propia, autónomo, pesimista y descreído; y un retrato de
ciudades y épocas que mucha gente de nuestra quinta puede recordar como si
fueran fotos granulosas de un periódico perdido. No es recomendable si estáis
buscando alegría y buen rollo. No lo hay.
Ala de dragón, por Margareth
Weis y Tracy Hickman
Y con esta obra iniciamos nuestra visita a la serie “La
Puerta de la Muerte” del dúo formado por Margareth Weis y Tracy Hickman,
autores que llenaron nuestra juventud con las aventuras de elfos, enanos, gente
y demás criaturas con sus Crónicas de la Dragonlance y muchas otras que aun
tenemos por nuestras estanterías. Convertidos en una auténtica franquicia
comercial de juegos de rol, novelas y demás mercadotecnia, Weis y Hickman se
distinguen de muchos otros porque son buenos. Muy buenos.

La estrella de los elfos, por Margareth
Weis y Tracy Hickman
Y es lo que nos ha pasado con esta serie escrita
allá por los lejanos años noventa…
El mar de fuego, por Margareth
Weis y Tracy Hickman
…de la que vamos por el tercer tomo y nos quedan
cuatro más. Lo dicho: enganchados….
Hasta aquí nuestra crónica. A cambio de unas cuantas conchas y de la entrega de nuestro cuerpo a sus libidinosos apetitos (ea...no nos quedaba ni el taparrabos), los simpáticos nativos -con risitas disimuladas- han accedido a llevar nuestro legajo hasta la misión más cercana.
Ante nuestro pasmo, se lo han dado al chófer de un autobús que, al parecer, llega todos los días y comunica esta playa con Albacete capital. Así que seguro que lo estáis leyendo.
Pero, amigos, vecinas, y demás... si habéis sido capaces de llegar hasta aquí, os merecéis un premio. Algo muy especial.
Y de nuevo, para todos vosotros, vosotras y vosotres... POESÍA.
De la mano de la mitad de nuestro entero ser, ahí va una cuidadosa selección de esos escritos que pueden cambiar una vida si no se manejan con cautela y precaución:
“De repente ,Música , sin saber la razón
última… Necesité sentirme tu espejo”
( A.L.S)
Poesía, música,
belleza, y poesía… Tan inusuales y a la
vez tan cotidianas…
Volvemos a presentaros (humildemente) unas breves propuestas interesantes del Universo poético.
Por cierto, si alguien busca en el
diccionario, la palabra poesia viene del griego ποίησις, y uno de sus significados es “dar a luz” (curioso, ¿verdad?).
En la miscelánea del mundo poético nos detenemos esta vez en unos poetas americanos y un poeta checo. Todos del siglo XX.
Empecemos por los poetas estadounidenses Ezda Pound y Alfred Corn . Y acabemos con el gran poeta checo Vladimir Holan.
Feliz verano y confiaros a los poetas.
Un poeta, creo yo, no puede ser una mala persona.
EZRA POUND
He aquí uno de sus poemas
que más me han gustado (en inglés suena música, me resisto a buscar la
traducción)
See, they return; ah, see the tentative
Movements, and the slow feet,
The trouble in the pace and the uncertain
Wavering!
See, they return, one, and
by one,
With fear, as half-awakened;
As if the snow should
hesitate
And murmur in the wind,
and half turn back;
These were the
"Wing'd-with-Awe,"
Inviolable.
Gods of the wingèd shoe!
With them the silver hounds,
sniffing the trace of air!
He aquí un ejemplo más:
Ven, apiadémonos de los que tienen más fortuna que
nosotros.
Ven, amiga, y recuerda
que los ricos
tienen mayordomos en vez de amigos,
y nosotros tenemos amigos en vez de mayordomos.
Ven, apiadémonos de los casados y de los solteros.
La aurora entra con sus pies diminutos
como una dorada
Pavlova,
y yo estoy cerca de mi deseo.
Nada hay en la vida que sea mejor
que esta hora de limpia frescura,
la hora de despertarnos juntos.
Y por último, recogido de su libro The Cantos, otro ejemplo (Este libro, distribuido en Cantos o cantares lo tomó prestado del Cantar del Mío Cid al que consideraba una verdadera cima de la épica mundial):
Cantar I
Y entonces descendimos a la nave
Pusimos rumbo a las olas, nos deslizamos en el mar divino
E izamos el mástil y la vela sobre la nave oscura
Ovejas van a bordo junto con nuestros cuerpos
Deshechos en llanto, y el viento sopla a popa Impulsándonos a través de las
hinchadas velas,
De Circe es la nave, la diosa bien peinada.
Entonces nos sentamos en el puente, con el rumbo fijo,
Y así, con vela tensa, bogamos hasta el fin del día.
(Es fácil detectar la influencia de Homero, ¿verdad?
Podréis leer su obra casi completa a través de los archivos PDF que Muestrario de Poesía pone a disposición del lector que quiera consultarlos gracias a una colección digital gratuita que se difunde por Internet)
ALFRED CORN
Nacido en Estados Unidos también, y más joven que el anterior, vive todavía y pertenece a la vanguardia literaria estadounidense.
Por lo que he leído tiene afinidades con el anterior, puesto que también se empapa de la tradición mediterránea.
El poemario que he leído, Rocinante ofrece un recorrido cronológico por casi cuarenta años de trayectoria poética. Su título es, a la vez, un homenaje a Cervantes y una hermosa metáfora del cuerpo, en la que el rocín viejo y flaco, fiel montura del hidalgo, se identifica con la dimensión física del ser humano: En una entrevista que le hicieron dice: “Concibo la experiencia humana (al menos cuando ésta se vive de forma consciente) como una peregrinación. Geográfica, pero también una peregrinación a través del tiempo y de varias fases de evolución psicológica y espiritual. Don Quijote de la Mancha fue el primer clásico español que leí, una obra maestra que dejó en mí una impronta imborrable”.
Me parece encantadora y a la vez triste la visión de un peregrino. Pero… ¿No somos todos peregrinos en busca de algo que no podemos entender bien? Os propongo la lectura de estos poemas, cuyo lenguaje es muy sutil, reflexivo, introspectivo, no sé. Leed y a ver qué os parecen (En la página web poets.org podréis encontrar muchos de sus poemas):
Habiendo parado en un hotel, una habitación al arbitrio del fin.
Todo encuentra margen
en zonas sombreadas –mar, amor, tiempo pasado.
El diario podría servir como un ancla,
un registro de hechos en la más densa vaguedad.
Así fue, excepto por las omisiones, concesiones
para el tacto, ensueño, forma; y el canturreo
del detalle persistente, cambios, azules eléctricos y platas
–el modo en que después encuentras
un hilo en una textura que no parece otra cosa
más que rompecabezas y telarañas.
¿Me hospedaría
de nuevo en aquella habitación? Las pruebas del pasado
se lavan allí todavía, un manuscrito atestado
de cambios, serpenteado de supresiones.
Alguien se detiene, colocando una mano en la plateada
perilla de la puerta, intentando recordar con precisión.
Pero el instinto, rehusándose a una última
revisión, aguarda y deja la puerta entreabierta.
El océano dice que el pasado es un proyecto
con segunda parte
Sobrevives, diste cabida
a los milagros, y nada se transformó.
Tu mente, un día frío, las colinas
aferradas al escenario.
Sólo ante las apariencias eres sabio.
Las das por hecho, desórdenes
heredados al ser humano, clínicamente nombrados, cada uno
un oasis, posiblemente un espejismo, señalando
un lánguido horizonte. Añejas avenencias y una naturaleza
reconciliada nos culpan de los errores del espíritu.
Vacilas en el siguiente paso, una costumbre
contagiosa como un resfriado, el sujeto forzado
a quedar mentalmente puertas adentro, luz apagada
la nieve devela los contornos, multiplicando
probabilidades hasta que tu ánimo mude.
¿Me reconocerías si portara otro atuendo,
quieto reflejo, tú allí, sin intención
delictuosa, que, pura e imparcial,
arruine lo que tocas? El teatro de la vida no se representó
en un templo, tus premisas monótonas, prosaicas,
propias de un mudo espectáculo, las estratagemas,
trucos de la actuación y la diplomacia.
Quise llevar vida a mis labios como
si fuera agua pura –y tu mano intercede.
VLADIMIR HOLAN
Actualmente parece que es considerado por la crítica como el más importante de los poetas checos, con obras tan importantes como "Un gallo para Esculapio", "En el último trance" y "Abismo de abismo".
De este último poemario os he escogido algunas muestras que me han gustado.
A pesar de que su obra fue premiada internacionalmente y reconocida en su país tardíamente, nunca abandonó su encierro hasta su muerte, ocurrida en Praga en el año de 1980.
Cuando llueve en domingo y tú estás solo...
Cuando llueve en domingo y tú estás solo,
completamente solo,
abierto a todo, pero no llega ni el ladrón
y no llama a la puerta ni el borracho ni el enemigo;
cuando llueve en domingo mientras tú estás abandonado
y no comprendes cómo vivir sin cuerpo
y cómo no vivir puesto que tienes cuerpo;
cuando llueve en domingo y, solo, no eres más que tú,
¡no esperes ni hablar contigo mismo!
Entonces el ángel es el único que sabe
lo que hay encima de él,
entonces el diablo es el único que sabe
lo que hay debajo de él.
El libro sostenido, el poema al caer...
De noche
Durante la ausencia de la mujer amada
las tinieblas, totalmente enloquecidas, se apoderan de sus
piernas,
se deslizan en los zapatos de hielo
y empiezan a bailar desde tu cama
hasta la inmensa sala del insomnio...
Los zapatos suenan, dan vueltas, patean, retozan
sin piedad, abiertamente, y eso dura
y se sienten bien, bailan sin duda el uno con el otro.
Tu amor sin fe sólo les ayuda
de los celos al adulterio.
Los oyes toda la noche, y más y más te hielan,
y no empiezan a fundirse hasta el momento
de volver hacia ti...
No me resisto a terminar mi propuesta con otro grande americano, esta vez del sur del continente. Tan querido para mí como mis profesores de la juventud:
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